Pages Navigation Menu

Andrés Barbero y la Cruz Roja Paraguaya

Una de las figuras más notables de la primera mitad del siglo pasado fue Andres Barbero, el único hijo varón de la familia Barbero-Crosa ambos italianos, nacido en Asunción el 28 de julio de 1877.

andresbarbero

Dr. Andres Barbero

Se graduó de bachiller a los 18 años de edad en el colegio Nacional donde apenas recibido fue nombrado encargado de la cátedra de Física. Dotó al laboratorio del invento de Marconi: un telégrafo inalámbrico y la primera instalación de rayos X del país.

En 1898 se graduó de farmacéutico, inscribiéndose luego en Medicina, de donde egreso en 1904 con el título número uno de la primera promoción de médicos de nuestro país. En la facultad de Medicina enseño Física Medica siendo aún estudiante, además de Botánica, Histología, Fisiología y Embriología y, en 1908, fue nombrado Decano de dicha Facultad. Hacia solo cuatro años que se había recibido. A partir de allí, sus iniciativas no sufrieron interrupciones hasta el final de su vida.

 

Andres Barbero, una trayectoria fulgurante

Con Juan andres Barbero, padre de Andres, era un constructor de obras que dirigió importantes edificaciones asuncenas y que invirtió sus ganancias en la ganadería. Mientras forjaba una fortuna considerable, educó a sus hijos en la sencillez y austeridad. Juan fue uno de los fundadores, en 1871, de la sociedad Italiana de Socorros Mutuos.

Su espíritu filantrópico fue particularmente bien inculcado a Andres, quien superó con creces la intención de su padre. Juan Barbero murió en 1935.

En 1905 ocupó la Dirección de Conservatorio Nacional de Vacuna y Museo de Historia Natural del colegio Nacional. Al año siguiente fue miembro del Consejo Nacional de educación y del consejo Nacional de la Salud. Como director de dicho Consejo, en 1917 dirigió una activa campaña contra la plaga tropical de la anquilostosmiasis y nombro 22 comisiones para estudiar y emitir conclusiones sobre la materia, leishmaniasis y anquilostomiasis, enfermedades éstas endémicas en el país. En 1908 realizó su primer viaje, de los tres que hizo a Europa, llevando el encargo del gobierno nacional de recoger datos para elaborar un plan de creación de institutos de enseñanza técnica e industrial y adquirir material para laboratorios.

Se preocupó de la alimentación de nuestro pueblo y preconizo el cultivo de trigo y del arroz desde el Consejo de Agricultura e Industria, del que era miembro y fue presidente. Además desde1913 a 1917 fue miembro del directorio del Banco Agrícola.

Otras de sus inquietudes fue la salud pública. En 1916 fue Director del Departamento Nacional de Higiene, desde cuya función realizó una intensa campaña sanitaria en todo el país, entre cuyos resultados cuentase la excavación de 1.500 pozos de agua potable y la construcción de 37.500 letrinas higiénicas, así como el envió de 53 comisiones médicas a todo el territorio nacional. Durante la gestión de Barbero ocurrió la funesta epidemia de gripe de 1918, que asoló a los centros urbanos de la Republica.

Otras realizaciones en materia de salud fueron la creación del Hospital Regional de San Pedro, especializado en la lucha contra la leishmaniasis, la creación del Instituto de Venéreo-Sifilis y de la primera Gota de leche. Impulsó, además la fundación de un dispensario anti-tuberculosis, la creación de un moderno pabellón de cirugía en el Hospital nacional, hoy sala V del Hospital de clínicas y la edificación de un nuevo pabellón en el Nosocomio Nacional.

En 1919, con otras personas, fundó la liga Nacional contra la Tuberculosis, cuyo presidente fue por años. Poco después su gran obra: fundó la CRUZ ROJA PARAGUAYA, de la que protector y director dotándola de un moderno y costoso edificio, a cuya rama materno – infantil dedicó la mayor atención. Fue el 10 de noviembre de 1919 cuando reunidos en asamblea, médicos y directivos de la Liga Paraguaya Antituberculosa, fundaron la entidad. Firmaron el acta de fundación los doctores Barbero, Álvarez, Brugez, Gubetich, Migone, Riera, Lofruscio, Zanotti Cavazzoni, Silva, Semidei y otros. La Cruz Roja sigue siendo hasta la fecha la principal institución de beneficencia del país.

El lema adoptado fue La higiene y la sanidad social en tiempo de paz, prevaleciendo esta idea hasta nuestros días. El Dr. Barbero a su regreso de Europa, coincidió con los delegados paraguayos que habían asistido a la conferencia de las Naciones en Ginebra en crear una sección local de la Cruz Roja. Esta se forma a partir de la Liga de Lucha Antituberculosa, con el apoyo de su familia y de destacados profesionales y miembros de la sociedad civil paraguaya.

Las principales obras del doctor Barbero se desarrollaron a través de la Cruz Roja. En el curso de la guerra civil de 1922-1923, se instaló un hospital campaña en el frente de operaciones, y equipo un hospital rodante en vagones del Ferrocarril Central del Paraguay.

Acudió la Cruz Roja también en auxilio a la ciudad de Encarnación cuando fue destruida por un ciclón el 26 de septiembre de 1.926. En 1.929, en el conflicto de Fortín Vanguardia, se montó de inmediato un Hospital de Sangre en Puerto guaraní, atendido por el doctor Santiago Pastore y cercano al lugar de los hechos. En Concepción se desempeñaba con igual función el doctor Manuel Riveros.

Durante la Guerra del Chaco la Cruz Roja actuó de modo sobresaliente; el doctor Barbero organizó su hospital en el local de la Escuela Militar, donde llegó a alojar 670 heridos. Organizó 17 Hospitales de Sangre cubriendo así las necesidades de la emergencia en retaguardia. Muchas tribus aborígenes fueron desplazadas por la contingencia de la guerra y la Cruz Roja les prestó asistencia.

El 4 de diciembre de 1909, el gobierno Nacional firmó los convenios de Ginebra. El 1922, el Comité Internacional de la Cruz Roja admitió en su seno a la Sociedad Nacional de la Cruz Roja Paraguaya, y el 18 de mayo de ese año fue reconocida por el gobierno Nacional como “ la única Sociedad Nacional con jurisdicción en todo el país y como la única de este género que prestara Servicios Auxiliares al ejercito paraguayo, extendiendo su labor humanitaria a todas las personas radicadas en el país”

Luego de importante labor durante la guerra del Chaco, la Cruz Roja acentuó su motivación para construi su propio hospital. Lo logra comenzar muy pronto dónde ya funcionaban los servicios de Protección a la maternidad e infancia. Desde el inicio se priorizó la atención materno-infantil.

El 31 de julio de 1938, con la presencia del presidente de la Republica, Feliz Paiva, se inauguró el primer sector en la casa de la esquina Venezuela- hoy Gral. José Artigas y CapitanBado –hoy día Dr. Andres Barbero, más un pabellón de operaciones y partos. Se habilitó una sala de internados con 14 camas reacondicionadas que existían en los depósitos de la Cruz roja y que habían sido utilizadas en los Hospitales de Sangre.

La sala de operaciones fue equipada con muebles importados de Europa por el Dr. Andres Barbero. Tres hermanas franciscanas yugoslavas fueron contratas para prestar servicios en el hospital. El Hospital fue ampliándose en los años siguientes.

Barbero adquirió prontamente relevancia como hombre público. En 1920, a instancias del presidente, doctor Manuel Gondra, fue nombrado intendente de Asunción, en remplazo del Ingeniero Albino Mernes.

En 1933 ocupó el cargo de Ministro de Economía, desde el cual dedico sus actividades hacia la agricultura, la ganadería, la industria y el comercio. El mismo interés demostró desde el Departamento Nacional de Obras Públicas y la Dirección General de Estadísticas. Fue además, en 1937 presidente de la Comisión Nacional de Fomento y Trabajo.

No descuidó, sin embargo, la promoción de instituciones relacionadas con la salud y las ciencias. Creo Instituciones asistenciales la CLINICA DE TUMORES MARIA Y JOSEFA BARBERO, con fondos propios y los de su familia. Fue además creador de las Escuelas Técnicas que el gobierno, con justicia, las denomino como INSTITUTO ANDRES BARBERO. Dichas escuelas profesionales eran de enfermería hospitalaria, de obstetras rurales, de asistencia social y de dietistas; de ellas solamente la última desapareció, las otras pasaron a ser dependencia de la Universidad Nacional de Asunción.

Entre las entidades científicas y culturales cabe mencionar a la SOCIEDADCIENTIFICA DEL PARAGUAY, fundada el 9 de enero de 1921, una de las más antiguas instituciones de fomento a la ciencia físicas y naturales que acogió en suseno a los más ilustres y prestigiosos investigadores de todas las ramas científicas. Apellidos de brillante figuración en los institutos y cátedras han regido sus destinos. Barbero, Migone, Hassler, Crovato, Fiebrig, Guggari y otros talentosos investigadores estuvieron al frente de la Sociedad.

Bajo los auspicios del doctor Andres Barbero se fundó la ACADEMIA PARAGUAY DE LA HISTORIA, el 15 de agosto de 1937, con el nombre de Instituto de Investigaciones Históricas. Los primeros académicos fueron Adolfo Aponte, Luis A. Argaña, Ramón Indalecio Cardozo, Gabriel Ruiz, Andres Barbero, Ramon Lara Castro, Viriato Diaz Pérez y Carlos R. Centurión. La Academia funciona en el edificio de la fundación La Piedad, cedido por disposición expresa de su fundador, el doctor Barbero. Su Anuario de Historia Paraguayaha alcanzado la edición número 50, con aparición ininterrumpida. La Academia cuenta con el patrocinio de la Fundación La Piedad.

Es obra del doctor Andres Barbero el MUSEO DE HISTORIA NATURAL Y ETNOGRAFIA dedicado al estudio de los aborígenes del Paraguay y a la preservación de la cultura material de los mismos. Su sede es el edificio Museo Andres Barbero, propiedad de la FundaciónLa Piedad.

Posteriormente fundó la ASOCIACION INDIGENISTA DEL PARAGUAY que, como todas las otras instituciones, cuanta hasta la fecha con instalaciones proporcionadas por la Fundación la Piedad y mantiene su actividad regular, con prestaciones periódicas de antropólogos y etnólogos nacionales y extranjeros. Ocupa un lugar vecino al Museo.

El gobierno nacional le honró en 1942 con la condecoración de Gran Oficial de la Orden Nacional del Mérito. Recibió muchas otras distinciones degobiernos e instituciones extranjeras.

La nación paraguaya guarda al visionario y humanista Barbero y a su familia, un profundo reconocimiento de gratitud. Sus obras se han extendido a diversas facetas de las ciencias, sin olvidar a los desheredados de la patria, a quienes sigue proporcionando auxilios médicos y materiales. Así lo prueba la fundación del Hogar de Ancianos La Piedad, anexo al templo del mismo nombre, en cuyo local se halla la cripta del médico filantrópico y de sus cuatro hermanas, toda ellas benefactoras de la sociedad paraguaya.

 COMEDOR DE NIÑOS MITA RAITY

La entidad civil denominadaCOMEDOR DE NIÑOS MITA RAITY, tiene en propiedad en el Barrio Tablada un comedor, a donde concurren aproximadamente 300 niños menores cuyos padres son de escasos recursos, La Sra. Sara Servían a través de este comedor proporciona a estos niños, en forma gratuita desayuno y almuerzo, todos los días de la semana. Para tal cometido la Sra. Sara únicamente recibe como fuente de ingreso, la donación que efectúan personas físicas o jurídicas.

En el año 2011, La fundación La Piedad, haciéndose eco, y visto la necesidades de la población infantil de escasos recursos, en coincidencia con el objeto de sus Estatutos y en memoria de sus fundadores, doña Josefa Barbero y doña Maria Barbero, el Consejo de Administración decidió otorgarle una ayuda económica para la adquisición de insumos y alimentos.